10/08/2026. Los graves incendios que afectaron a la Comunidad de Madrid durante el mes de julio de 2026 han puesto de manifiesto la enorme complejidad que existe a la hora de determinar causas, responsabilidades y consecuencias económicas derivadas de una catástrofe de estas dimensiones. Los incendios de la Sierra Oeste madrileña llegaron a provocar decenas de miles de evacuaciones, la declaración de emergencia de interés nacional y miles de hectáreas afectadas, convirtiéndose en uno de los episodios más graves registrados en la región.


Ante situaciones de esta magnitud, la actuación de los servicios de emergencia resulta fundamental para controlar el siniestro y proteger vidas. Sin embargo, una vez extinguidas las llamas, comienza otra fase igualmente importante: la investigación de los hechos y la determinación de las responsabilidades que puedan existir. Es aquí donde la colaboración entre detectives privados y peritos especializados adquiere un valor decisivo.

 

EL PAPEL DEL DETECTIVE PRIVADO


Lejos de la imagen del cine, donde nos presentan al detective como un tipo con gabardina y prismáticos, el investigador privado desarrolla una actividad altamente especializada basada en la obtención legal de pruebas, la verificación de hechos y la reconstrucción cronológica de acontecimientos. Su trabajo aporta una capa de información objetiva que, en numerosas ocasiones, resulta determinante para complementar el análisis técnico del perito.


El detective privado es un profesional habilitado legalmente por la Ley 5/2014, de 4 de abril, de Seguridad Privada, y está plenamente capacitado para obtener información y pruebas que puedan ser utilizadas en procedimientos judiciales o extrajudiciales.

 

 En un escenario como el de los incendios de Madrid de julio de 2026, su intervención puede resultar de especial utilidad para:


Localizar testigos relevantes

Las declaraciones de vecinos, trabajadores forestales, propietarios de fincas o personas que estuvieron presentes en momentos previos al inicio del fuego pueden aportar información determinante.


Verificar conductas y actuaciones

Existen situaciones en las que puede ser necesario comprobar:

  • Trabajos agrícolas realizados en fechas críticas.
  • Actividades recreativas en zonas forestales.
  • Uso indebido de maquinaria.
  • Incumplimientos de protocolos de seguridad.
  • Posibles actuaciones dolosas.


Obtención de evidencias documentales y gráficas

El detective puede identificar y recopilar:

  • Grabaciones de sistemas de videovigilancia.
  • Imágenes captadas por particulares.
  • Publicaciones en redes sociales.
  • Testimonios documentados.
  • Información relevante sobre desplazamientos o actividades previas.

 

Toda esta información puede constituir un importante complemento a la investigación técnica.

 

APERTURA DE NUEVAS LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN


Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, los servicios de emergencias y los órganos administrativos actúan conforme a las competencias que les atribuye la ley y orientan sus investigaciones hacia la determinación de posibles infracciones administrativas, responsabilidades penales o causas inmediatas del siniestro. En incendios de gran extensión, como los ocurridos en la Comunidad de Madrid durante julio de 2026, el esfuerzo institucional se centra prioritariamente en identificar el origen del fuego, esclarecer posibles ilícitos y coordinar la respuesta de emergencia.


Sin embargo, los intereses de un perjudicado, una aseguradora, una empresa o un despacho jurídico pueden ser distintos de los perseguidos por la investigación oficial.


Por este motivo, el detective privado habilitado puede desarrollar una investigación independiente que permita analizar cuestiones que, aun siendo relevantes para una reclamación indemnizatoria, podrían quedar fuera del objeto principal de las actuaciones administrativas o penales.


Una pieza importantísima para los peritos en sus reclamaciones sería la identificación de terceros responsables; y es que, en numerosas ocasiones, la causa inmediata de un incendio puede estar determinada, pero siguen existiendo interrogantes acerca de quién debe responder económicamente por los daños.


La labor investigadora puede dirigirse a determinar, por ejemplo:

  • Empresas contratistas que realizaron trabajos en condiciones de riesgo.
  • Responsables de instalaciones eléctricas deficientes.
  • Titulares de infraestructuras mal mantenidas.
  • Empresas encargadas de labores de desbroce o conservación.
  • Explotaciones agrícolas o forestales que incumplieron protocolos preventivos.
  • Entidades obligadas a adoptar medidas de protección que no fueron ejecutadas.


La identificación de estos posibles intervinientes puede abrir nuevas vías de reclamación que inicialmente no hubiesen sido contempladas por los afectados, por eso, a menudo, en las compañías de seguros, somos los propios peritos los que solicitamos que intervenga un investigador privado para dilucidar algunos aspectos que pueden ser interesantes para la elaboración del informe final.

 

CONCLUSIÓN


Los incendios de Madrid de julio de 2026 han evidenciado que la gestión de un gran siniestro no termina cuando se extinguen las llamas. La correcta determinación de los hechos exige investigaciones rigurosas capaces de reconstruir lo sucedido con precisión. Los incendios provocaron una situación de emergencia nacional, afectando a amplias zonas de Madrid, Ávila y Toledo y obligando a movilizar importantes recursos de extinción y protección civil.


En ese escenario, la colaboración entre detectives privados y peritos constituye una herramienta de enorme valor para esclarecer responsabilidades, proteger derechos y proporcionar a los tribunales y a las aseguradoras pruebas sólidas, objetivas y técnicamente fundamentadas.


Porque cuando las consecuencias económicas, jurídicas y personales son tan relevantes, conocer la verdad no es solo una necesidad: es una garantía de justicia.

 


 Pablo Margullón Perdiguero

Socio nº 300 APPJD

Fundador y Director de PMPeritaciones

Perito IRD (Incendios y Riesgos Diversos)

Perito Judicial y Perito Particular

Formador en Prevención del Fraude en el Sector Asegurador en APPJD

Tutor del Curso de Perito Judicial IRD en UNED


3 de enero de 2025
03/01/2025. El buenismo, según la RAE, implica minimizar conflictos con excesiva tolerancia y benevolencia, lo que puede derivar en una actitud ingenua y moralmente superior. En contextos como el acoso escolar, esta perspectiva carece de empatía hacia las víctimas, equiparando injustamente a agresores y agredidos, lo que puede revictimizarlas y generar soluciones ineficaces. Según la RAE, el buenismo es la actitud de quien ante los conflictos, rebaja su gravedad, cede con benevolencia o actúa con excesiva tolerancia. Esta tendencia social edulcorada, ingenua y anestesiante de la realidad, se vale de tres vías de argumentación: la solidaridad, la tolerancia y el diálogo…un combo aparentemente maravilloso e indiscutible. Habría que distinguir entre ser bueno/a: empático, coherente, humilde, bondadoso/a y ser buenista. Una persona buenista cree que la mayor parte de los problemas pueden resolverse mediante el diálogo, la tolerancia y la solidaridad. Prácticamente una actitud buenista roza lo “etéreo”y denota una cierta superioridad moral con respecto al resto, ya que parece estar por encima de todo independientemente de que sus acciones sean o no beneficiosas para la sociedad. ¿Entonces?¿ Un buenista prioriza el bienestar social o su ego? Desde esta base buenista nace el pensamiento de una parte la Comunidad Educativa que intenta cautivar con la idea de una sociedad friendly dentro de los centros educativos y que algunos la llegan a denominar enfermedad social o infantilismo. Precisamente en nuestro caso, afrontar una situación de acoso escolar desde una perspectiva buenista (diálogo, tolerancia…), carece totalmente de empatía hacia el niño que ha sufrido agresiones ya sean físicas, emocionales o psicológicas y lo revictimiza al ser tratado de la misma forma que al niño que lo ha agredido. ¿La perspectiva buenista carece de empatía entonces? Cuando se dan situaciones de acoso escolar es una barbarie equiparar a agresor y agredido poniéndolos en el mismo punto para que resuelvan sus “diferencias”, forzando al niño que ha recibido el daño al lado de quien lo hostiga “menos recomendable aún es utilizar procedimientos de mediación, incurriendo habitualmente quienes lo intentan en una victimización secundaria, al poner en igualdad a ambas partes víctima y hostigador” Fuente: Como prevenir el acoso escolar. I.Piñuel y O. Cortijo. Vaya, paradójicamente, parece que el buenismo no es bueno. María José Liern Perito Judicial Experto en Acoso Escolar, Bullying y Ciberbullying. Presidenta de la Asociación Areteia: Luz Ante el Acoso.